Estamos
acostumbrados a que en el momento en el que escuchamos la palabra
turismo nos vengan a la mente imágenes de transatlánticos,
asiáticos haciendo fotos y fiestas nocturnas . Aunque así sea,
debemos saber que el turismo proviene de antepasados muy lejanos.
Gracias a esta actividad la relación entre diferentes civilizaciones
es ahora posible. Pero no todos sus efectos son positivos, turismo
también ha degenerado el tejido de la sociedad y naturaleza en
muchos lugares.
Para
ser mas exactos el comienzo del turismo se remonta a la Grecia
Antigua, cuando se desplazaban hasta Olimpia para gozar del
espectáculo deportivo que ofrecían las Olimpiadas de aquellos
tiempos. Más tarde, en la edad romana, la sociedad se movía hasta
la costa para descansar y relajarse con baños de aguas termales. Con
el paso del tiempo se llego a la edad moderna y los turistas
empezaron a aparecer por los rincones mas insólitos del mundo. Así
hemos llegado hasta hoy, con una cámara de fotos y un mapa paseando
por el mundo.
Gracias
al turismo hemos podido comprobar como la humanidad ha experimentado
un proceso de unificación. Valores, costumbres y forma de vida se
comparten ahora con más fuerza que nunca. Desde Nueva York hasta
Tokio los jóvenes utilizan alguna red social. Desde Londres hasta
Pekín todo niño sueña con conocer a Messi. ¿Pero qué ocurre con
aquellas tradiciones y valores que son desbancadas por una nueva
cultura a nivel global?
Esta
expansión de culturas y por ello la mezcla de ellas ha causado que
las raíces de cada uno pasen a un segundo plano. Si esto sigue
evolucionando podemos llegar al punto de que estas raíces caigan en
el olvido y por ello en un futuro podríamos sufrir una pérdida de
identidad. En el momento en el que esto ocurra no sabremos decir de
donde provenimos.
En
conclusión, en esta primera entrada quiero pedir que el turismo que
realicemos sea responsable. A todos nos gusta visitar tierras
desconocidas para nosotros, ver edificios que parece que no tienen
final y descansar en playas de aguas cristalinas. Pero lo que nunca
debemos hacer es olvidar nuestros comienzos.
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